¿Qué hacer con mis pensamientos?

11/09/2020

Por: Kamila Fukue – Psicóloga en Rio Grande do Sul – Brasil.

Llega un momento en nuestras vidas en que el dolor es tan intenso que ya no nos cabe, por eso nos desbordamos de sufrimiento. No tenemos fuerzas ni idea de cómo soportar o superar esta situación.

La especialista en suicidios Karina Fukumitsu hace la siguiente pregunta en una de sus conferencias: ¿levante la mano quien nunca pensó en la muerte como una solución a su sufrimiento? Ni ella misma levantó la mano.

Entonces, ¿qué hacer cuando nuestra mente nos dice que la muerte es la única «solución» para acabar con el dolor?

Es muy importante saber qué sucede antes de los pensamientos suicidas. Situaciones como pérdidas recientes, dinámicas familiares conflictivas, separaciones, jubilaciones, haber sufrido maltrato, diagnóstico psicológico, enfermedades orgánicas o crónicas, se asocian a la aparición de pensamientos suicidas. Junto con estos pensamientos, surgen sentimientos que llamaré aquí las «4 D».

DESAMPARO: pensando que «no hay quien me pueda ayudar o entender por lo que estoy pasando»

DESESPERANZA: «siempre fue así», «nunca cambiará»

DESESPERADO: «No puedo soportarlo más», «No puedo soportarlo más»

DEPRESIÓN: «No tengo ganas» «No tengo corazón para hacer nada», «nada (o casi nada) es bueno para mí o me da alegría / placer».

¿Alguna vez te has sentido así o incluso has dicho frases como estas en algún momento de tu vida? Puede sentir y pensar todo esto en este mismo momento en que se detuvo a leer este texto. Sepa que estos pensamientos van y vienen en su cabeza, algunos duran más, otros menos, como nubes que atraviesan el cielo. A pesar del dolor que los acompaña, todavía no definen quién eres ni controlan lo que haces. Son pensamientos. Y tú eres quien observa estos pensamientos corriendo por tu cabeza. ¡Recuerda eso!

Y puedes hacer más:

Habla con alguien, incluso si tus pensamientos insisten en lo contrario. La tristeza juega malas pasadas y una de ellas es que «estar solo será mejor», «me molestaré si hablo con alguien». Evitar hablar aumenta la duración y la intensidad de estos pensamientos en su cabeza hasta el punto en que los ve como un solo camino.

Y solo te alejará más de la vida que te gustaría vivir.

Puede ser que hablar mejore tu día en solo un 1%, y este proceso de cambio ocurre en micro pasos. Empiece hoy, haga algo saludable que hará que su día sea un 1% mejor (siéntese en la cama, ponga los pies en el suelo, beba más agua, investigue el número de teléfono de terapeutas a quién consultar…)

Hazlo aunque no te apetezca, el cambio vendrá después de los primeros micro pasos.

¡Estamos aquí para ayudarlo en este viaje!