¡Casa en orden!… ¿y tú?

15/10/2020

Por: Zuli Crespo, de Cristo Para Todas las Naciones – Panamá.

Una vez, alguien me relataba sobre sus afanes diarios. Se quedaba hasta las 11:00 p.m. terminando sus labores del hogar. No es extraño escuchar sobre las peripecias que más de uno pasa tratando de cumplir con sus responsabilidades con el hogar, el trabajo, los hijos, la pareja, la familia, los amigos. ¡Parece que siempre hay mucho qué hacer!

Todo eso me hizo reflexionar en cuánto esfuerzo ponemos en los compromisos. Con gran tesón nos asegurarnos que la comida esté preparada a tiempo, que la familia esté bien atendida, que las sábanas estén lavadas, que el piso esté brillante, etc., etc., y en ese ir y venir sí llegan las 11:00 p.m. o la medianoche.

Personalmente no critico el esfuerzo por atender las responsabilidades, pero dirijo mi mirada imaginaria de la casa reluciente y ordenada hacia la persona que trabajó duro para que eso fuese así. Y ahora que estamos en el Mes de la Prevención del Cáncer de Mamas, me pregunto, si somos tan dedicados en cumplir con todo lo demás y con los demás, ¿dónde queda nuestro mayor y más grande compromiso? ¡Uno mismo! Invertimos tiempo y dinero en cumplir con esa lista, pero olvidamos atender nuestra salud física, emocional y espiritual.

Es paradójico que nos sintamos complacidos con ver que todo lo demás está bien, pero que subestimemos ese dolorcillo a un costado, que posterguemos la cita médica, que ignoremos ese bulto extraño o ese examen que me resulta vergonzoso (¡Porque, después de todo, eso no me puede pasar a mí!).

Hoy, no mañana, es el momento para empezar a colocar en esa lista de tareas tu nombre y que con la misma dedicación cuides de ti. Recuerda, los platos sucios siempre podrán ser lavados por alguien, pero ese espacio especial que tú ocupas en este mundo sólo puede ser llenado por ti.

Ven a vivenciar con nosotros.